Juez y parte 

Desde la comodidad del consultorio, detrás del escritorio o con las prerrogativas que otorga la bata, es en ocasiones muy fácil la posición del médico. Nuestra carrera nos ha enseñado a ser eso, a ser jueces.

 

El diagnóstico es el delito y el culpable es el paciente, nunca hay responsables, siempre es un único culpable velado, en este caso el paciente. Digo velado porque el mismo lenguaje y las formas del procedimiento, nos han enseñado a delegar esa misma <<culpa>> , aparentemente al paciente cuando realmente apunta a: el virus, bacteria, hongo, parásito, genética, alimentos, hábitos, mala suerte, contaminantes, azúcar, sal, tortilla o emociones ¡tú la traes!

 

¿Qué sucede si hacemos unos pequeños ajustes en lo que comunicamos?

 

Quizá cambiando la forma de expresarnos porque, entendamos que el ser humano es libre por naturaleza. A nadie le gusta ser juzgado y menos ser acusado de culpable, tampoco cumplir una condena (tratamiento) y finalmente ser re evaluado para saber si <<lo hizo bien>>.

 

En su naturaleza libre, encontraremos que el paciente querrá escapar de la cárcel del esquema de tratamiento, se le olvidará en muchas ocasiones la hora de toma de los mismos, llegará tarde a las citas, abandonara dieta o tratamiento. Es su naturaleza libre.

 

En el manejo de envases pet, se dieron cuenta después de muchos años en circulación, que no era lo mismo para el consumidor <<desechable>> que <<no retornable>> lo primero invitaba al usuario a botarlo a la basura si bien nos iba, pues en áreas con menor nivel educacional, simplemente lo tiraban donde fuera sin importar el daño ecológico.

 

Pero notaron que con lo segundo, era más fácil que los consumidores, lo separaran con la basura no orgánica, acudieran a entregarlos a lugares de recolección e incluso les encontraran utilidad reciclando, favoreciendo la sustentabilidad. Todo, quitando una palabra e inscribiendo dos.

 

Si el médico comienza a dejar de verse como un Juez Godínez, dictaminador de <<juicios>>, veredictos, condenas y castigos se puede avanzar mucho más en el proceso integral de sanación, curación, manejo y bienestar.

 

Dejar de dar diagnósticos como juicios, implica ya no apuntar a <<el problema>>, sino a la situación, que se ha de convertir en: el reto.

 

Al no haber un juicio, no hay culpable que apuntar o perseguir (recordemos que cuando hay culpable no hay responsables), se tiene una situación o reto, de la cual el paciente es responsable pero, también lo será el médico en el momento en que el paciente acepte el manejo, procedimiento y tratamiento.

 

En esta nueva visión, el paciente se conscientiza de su co-responsabilidad y si acepta las indicaciones (propuesta de responsabilidad del médico), el galeno pasa a ser parte del equipo responsable, alinea con la dieta, hábitos, medicamentos, suplementos y cada uno a cumplir su parte.

 

De esta forma, el paciente verá con mayor empatía las indicaciones del médico así como las necesidades del mismo profesional de la salud (tal como Luis Suárez en el Barza, ve con buenos ojos que Messi le grite: ¡movéte a la derecha boludo y la concha de tu madre!)… y el médico será mucho más sensible a la evolución del paciente, junto a sus necesidades. Ya son parte del equipo.

 

Muy parecido a la parejas, en que cada lado ve y trata de ser sensible así como empático con las necesidades de el de enfrente como ser humano, hombre o mujer, no se puede avanzar mucho mientras esas necesidades no sean empatadas y en la sociedad médico paciente igual, será complicado si todas las necesidades involucradas, no se ven alcanzadas.

El nuevo modelo de consulta propuesto, implica la aceptación de responsabilidad por parte del médico e invita al paciente con esta re verbalización de:

 

Diagnóstico (juicio,etiqueta)/situación, reto.

-Enfermo, paciente (acusado, culpable)/ co responsable.

-Médico, terapeuta (juez)/ socio, co equipero, compañero. 

 

Porque no sé mis demás colegas, pero a mí hace tiempo me provoca pereza la aburrida bata blanca, no me gusta la tauromaquia, menos los toros desde la barrera, calentar la banca es para otros y ¿cómo para qué ser director técnico si tengo con qué?… Además el 7 en los dorsales, me va, me va.

 

 

El Dr Carlos es: Médico Cirujano, especialista en Medicina Hiperbárica y Subacuática. Tiene algunos diplomados, pero le gusta más cómo se ve su foto en el de Bioenergética, dice que es miembro de Asociación Latinoamericana de Ozonoterapia y le creemos. Se admite domador de Vespas y Bicicletas. Le hemos visto como nunca antes, enamorado de Leonor Trujillo. Le hace al escritor de a ratos, si le pichas una caguama es tu asesor nutrimental, dícese abandonado a su suerte, pero reconocido promotor del “te amo”. Para ahorrar desodorante se afeita las axilas y empareja el pubis, nomás porque se ve bonito, es terco como corredor y maratonista, observador y narrador con y sin drogas, amputador de preconceptos en sus ratos libres y amante correspondido de la medicina integral.

 

Medicina Integrativa y Funcional

@Carlos_MD

Dr Carlos Patricio Colladoc

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