Boyhood versus terminar siendo lo que aborrecías.

El experimento Linklater.

He leído y escuchado a diversos críticos de cine que hablan de que “falló” el experimento Linklater con la película Boyhood y tal vez mi única pregunta sería: ¿saben acaso, en qué consistía su tesis? Para quienes hemos ya visto su trabajo o creemos conocerlo, pienso que entendemos mejor lo que quiso plasmar. Richard Linklater no es un vulgar cuenta cuentos, recordando rápidamente la trilogía de “antes de que salga el sol, antes de que se ponga el sol, y antes de la medianoche” hay vínculos muy claros entre cada una de las 3 partes y pretende demostrar a mi parecer, cómo es el ser humano al paso de los años y las eventualidades típicas de cada etapa en el amor, y cómo, todo lo que iniciaban los actores renegando, terminan por aceptarlo y hacerlo de buena gana, tal como la mayoría de los humanos. A Linklater le gusta retar a la esencia del cine, porque el cine son imágenes sin importar si hay argumento o no, el cine es la proyección de escenas impactantes, efectos especiales y una historia que contar, pero este director, a mi parecer lo reta porque su principal elemento a mostrar es la narrativa, son los grandes diálogos que a mi gusto personal llega a la cima en “Antes de la medianoche”. Boyhood a mi parecer, es rica en narrativa, rica en diálogos y pienso que antes de prejuzgar qué “le falló el experimento” tendríamos que comprender ¿qué nos pretende transmitir el director? ¿Es esta la 1ª parte de una trilogía y vendrán “Adulthood” y así por el estilo? ¿O nos sorprenderá con Girlhood ahora mostrando la óptica de Samantha (hermana de Mason)?

Entrando de lleno a la película, explicaré por qué me parece que fue un golpe al capitalismo, al neoliberalismo, a las formas occidentales de relacionarnos, de sobrevivir. Al inicio nos muestra a Mason de 8 años siendo simplemente niño, a su hermana (Samantha) quién me proyecta ser mejor actriz, como un catalizador para sobrevivir a una madre que constantemente busca relaciones problemáticas, que no terminan por entender que es madre entre otras cosas y quiso serlo bajo las reglas que esta jugando. Pero hay un elemento especial, por el cual me parece que Linklater no le puso “Childhood” y en efecto, nos centra la peli en Mason. Mason es rebelde, más allá de ser un niño con la inocencia propia de esa edad (8 años) Mason gusta rebelarse contra lo que puede y lo hace generalmente de una manera muy sutil, como cuando le piden la tarea y contesta tranquilamente que no la ha hecho, que no le pareció hacerla y con esa actitud veremos que se la lleva el resto de la película en todas las etapas, en el paso de la niñez a la adolescencia y de la adolescencia a la adultez. No solo le importa poco no hacer la tarea, se deja el cabello crecer sabiendo que no le cuadra al padrastro, se pone arete consciente de que no le gusta a su empleador y se la pasa encerrado, haciendo lo que más le place en el cuarto oscuro de revelado, mientras el resto del grupo cumple con lo asignado por el maestro en prepa.

El chico no termina por caer rendido y completamente, en lo comercial del resto de su generación, aun cuando va a ver Harry Potter y parece, alguien más sorprendido por la mercadotecnia, Linklater nos detiene en una escena importante de Mason, viendo meditabundo la portada del libro, ya no tan crédulo, o saliendo de su inocencia preguntándole al padre si existen los elfos, quedando otra vez con facies desconcertada al explicársele que no, o cayendo en cuenta ya en plena adolescencia, que no hay mas tela para seguir haciendo Star Wars… la actitud ante la vida es el gran reto de Mason.

Se llega a cuestionar ¿de qué le sirve estudiar para terminar como su madre con una gran carrera, pero deudas interminables? No consigue que su novia le haga segunda, no se entienden y de su padre no tiene el mejor ejemplo. Ese papá disruptivo, politizado e idealista, termina por ser consumido por el sistema, vende su coche clásico, abandona sus aspiraciones en la música, se vuelve un Godinez con camioneta mini van y el combo completo. Y esta onda de “a todo aquello que criticas terminaras convirtiéndote” que la utiliza Linklater de manera excelsa en la trilogía de amor, con Julie Delpy e Ethan Hawke, nos la vuelve a recetar acá, con la madre, adoptando las mismas formas para dar cátedra, que las de su violento ex esposo.

boyhood

La música está pocamadre y a eso nos tiene acostumbrados en todas sus películas, pero en esta, se va al baño. En Boyhood, no le basta con darnos una rola, nos regala fácil 4. Escuchar a Family of the year, Cat Power, Beatles, Dylan y Arcade fire en momentos importantes de un largometraje ya vale el boleto.

Nos enseña patrones sociales muy, muy conocidos, ahí tenemos cuando Olivia, se casa con alguien “aprobado” por la madre, cómo al llegar de la luna de miel, la madre la abraza y le dice al oído “well done” bien hecho… ¡ya cumplió con su madre!… o sea, aún no madura pero ya recibió la bendición de la mamá y tiene una primer meta alcanzada. Nos da la posibilidad de ver a Roger Clemens lanzado, nos muestra a un perfecto Slacker-generacional en Hawke, ambas situaciones emblemáticas de esa época (finales de 90’s principio de milenio). Richard Linklater reta a conceptos preestablecidos cómo: la familia, la pareja, la educación ¿tienes el auto, la casa, la familia, serviste al ejercito… eres feliz? ¡La felicidad no viene de afuera! y de una forma maravillosa Linklater nos lo hace ver, la cara de desenfado de Mason es la misma a los 8, que a los 20 años, la mirada de retador no lo ha abandonado. Mason no es un chico promedio, puede considerarse afeminado, distraído, rebelde por cualquier espectador ordinario y el director juega con todos esos clichés a lo largo y ancho de la película, cualquier persona común le preguntaría ¿eres tonto, eres lento, eres raro, eres gay?… Así que los padres de Mason, su entorno, todo, termina siendo como la mayoría de las realidades que vemos en lo cotidiano, pero Mason se resiste hasta el final. Ese es el gran reto. Linklater de cierta forma nos dice ¡vean cómo van a terminar! Se ríe en nuestra cara de lo predecibles que somos, pero respeta a Mason y con ello, a muchos nos deja la gran duda ¿terminará por entrar al aro? Creo que el director nos invita a vivir el aquí y el ahora, a retomar la mirada contemplativa del niño que llevamos dentro, a caer en cuenta de, ¿a donde vamos? mientras nos jala esta gran espiral, con el sistema político o económico que queramos etiquetar, los resultados no distan mucho, pero en la forma que lo hacemos actualmente nos van mutando, vamos entrando a una metamorfosis en la que terminamos por ser, todo lo que criticábamos.

CarLost (and found)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s