Con todo tu ser.

¿Por qué no puede ser solamente la dieta?, ¿por qué no es solo la quimioterapia o el tratamiento recomendado?, ¿qué carajos tiene que ver la respiración y la meditación con mi tratamiento?

A veces quisiéramos que todo fuera tan fácil cómo el reto Bonafont, o beberte 10 Vive100 y valer mil. En la generación de una enfermedad, del padecimiento que queramos platicar hay muchos factores que intervienen para haberlo elegido, porque en efecto, no existe un solo padecer que tengamos, que nosotros mismos no hayamos atraído a nuestra experiencia de vida.

Esta parte por sí sola es difícil de entender a fondo por el ciudadano promedio, ¿por qué? Porque es mucho más cómodo pensar que fue un accidente, o que fueron los genes, que es por la “edad”, el azúcar, la sal o los alimentos contaminados, las vacunas con sus metales, los malvados virus, las ojetísimas bacterias, los comodinos hongos, los comecuandohay parásitos o los maquiavélicos priones, sí, quizá todos ellos tengan participación pero la responsabilidad del paciente ¿dónde queda?

Como seres humanos somos una maravillosa dualidad entre lo complejo pero también lo básico, rayando en lo simple. Tradicionalmente conocemos nuestros 5 sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y audición), no recuerdo al cien la primera vez que jugué con ellos de infante, pero si tengo claro la primera ocasión que mi Tío y mentor Sergio Ruiz me corrigió mientras me preguntaba si ya nos íbamos a cenar, le contesté que de mi parte sí, puesto que ya tenía mucha hambre, él inmediatamente puso cara de sorprendido y me inquirió ansiosa-mente “¿dónde la traía?”, si en la bolsa del pantalón, de la camisa o “donde la traía”, yo me saqué de onda, él lo pudo notar y me aventó sonriendo un: ¿habrás querido decir que sientes mucha hambre?

Y así fue, una simple corrección de la metáfora a lo que realmente sucede, me destapó un sinnúmero de cuestionamientos sin la ayuda de alguna planta de poder. Es bastante común que cuando algún paciente me pregunta algo cómo con lo que inicié ésta columneja, yo les pido que observen cualquier punto dentro de mi consultorio, ya sea mi título, algún adorno, la camilla o la puerta, ya que lo hicieron les pregunto con qué lo ven, me aseguran que con los ojos y entonces les cuestiono nuevamente si para ello se quitan las orejas, la nariz, alguna extremidad u órgano, porque efectivamente, lo que observamos lo hacemos con todo nuestro ser, no solo con los ojos. Los 5 sentidos no son ni se trata de una película de Tarantino.

Al entrar a la misma recámara y avanzar un metro de la puerta de acceso, ¿lo observado será igual para alguien con todas sus extremidades o alguien que entra apoyándose en una muleta por haber perdido la pierna izquierda? Claro que no, la historia de vida de nuestro ser en lo que ahora es su totalidad, construye la realidad que percibimos.

¿Será lo mismo comer solo usando apenas el sentido de la vista, un poco del olfato y un 70% del de gusto? o ¿acaso comer, beber y vivir sabrán distinto si usamos los 5 sentidos a lleno, a tope? Aguas, hay consecuencias. Para ambos lados. Al final les explico.

Cambiemos un poco este ejemplo y permítanme seguir analogando.

Partiendo de los anteriores ejemplos, en un paciente con el padecimiento que les guste (escojan), habrá influido el cómo observaba las cosas, cómo al buscar las noticias en el periódico o twitter, localizaba fácilmente la sección de accidentes, de dinero o del columnista ese que siempre le tiraba al gobierno en turno, el cómo nunca se atrevió por indecisión o pereza a pintar esa pared verde que le incomodaba y que deseaba blanca, tendrá que ver si en el día a día no olía su ropa al quitársela o su olfato no percibió o “toleró” esa humedad creciente en el techo de la recámara, si no escuchaba más que música “depresiva”, reggaetón, que le fuera al américa, cruz azul o tigres, y en el oído quizá le era más fácil oír o interpretar como juicios o críticas los puntos de vista y opiniones personales de los demás, dejó de sentir la totalidad de su cuerpo al bañarse, de tocarse, de acariciarse, y también de alimentarse usando cada uno de sus sentidos en tan importante acto ¿habrán influenciado o participado todos sus sentidos en atraer esa enfermedad?, ¡Claro que sí!

Una cosa nos lleva a otra, si la cobija es pequeña al tapar la cabeza, descobijamos los pies y viceversa, de ahí lo importante de la meditación y la respiración para ayudar a, en el auto análisis encontrar uno mismo esa nueva perspectiva de las noticias buenas en el diario, meditar es la máquina del tiempo provista de auto crítica que nos ayuda caer en cuenta en cómo veíamos, olíamos, tocábamos, gustábamos y escuchábamos por escuchar en todos los casos y además nos ayuda a “alquimiar” o corregir lo ya hecho dándole una nueva significativa, significador, significante y junto con la respiración así cómo: nuevas actividades, medicamentos, suplementos, apoyo, permitirnos, amarnos, terapias y dieta nos pueden ayudar a encontrar por qué escogimos esa enfermedad y a partir de ahí, verdaderamente sanar.

Unos tres párrafos arriba les advertía de consecuencias, y no puedo mentirles, si las hay. De comenzar a verdaderamente VER con todos nuestro ser, es posible que descubran cosas ubermaravillosas y perronas que ni de broma consideraban, que ESCUCHAR con todos sus sentidos den con nuevas notas, sonidos, bandas, Pink Floyd, Sid Barret, Tool etcétera… quizá les caiga mejor quien antes no, aprecien el valor del silencio, que al TOCARSE con todos los sentidos estimulen nuevas zonas erógenas no conocidas, o simplemente el placer de sentirnos por sentirnos y re-descubrirnos. Al OLER con todo nuestra humanidad distingamos ese eucalipto en los viveros Coyoacan al que nunca antes consideramos y ahora nos otorga el querer pasar por esa curva a baja velocidad solo para percibirlo y de comenzar a GUSTAR y COMER con todos los sentidos ya en contacto con nuestra humanidad, brote verdaderamente el 6o sentido, cuidado, aguas que es muy posible que ya tan finos de nuestro sentir, valoremos toda la gama de sabores, a la vida misma y no quieran volver a probar nada que tenga ojos, boca, papá o mamá, que no deseen volver a matar a otro ser vivo para alimentarse. Y eso los haría muy felices. Sanos y felices. Aguas.

 

¿Qué puede ser mejor que descubrir?

Re-descubrir.

 

CarLost

https://www.youtube.com/watch?v=h-vWpAfLbTA

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